Pareció que Java (de la mano de Sun) llegaba para quedarse para siempre. Tras el imperio de C y C++ en la informática de escritorio, Java iba a gobernar la programación de la Red con su máquina virtual.

Pero apareció PHP (de la mano de nadie), se revalorizó MySQL frente a Oracle o los sistemas de Microsoft, e Internet se llenó de sitios fabricados con software libre. DHTML, DOM y Ajax resucitaron al pionero JavaScript: basta darse una vuelta por las librerías especializadas para certificar el auge de estos lenguajes pobres en beneficio de un Java cuestionado por pesado.

Pero apenas hay libros ni tutoriales ni manuales de Python, a pesar de que lleva años revoloteando como opción. Casi enterrado Perl y en pleno boom de Ruby, Python sigue como si nada, como siempre.

Google ha adoptado Python para su plataforma dirigida a desarrolladores. Igualmente, te puedes topar con Python en otros muchos proyectos, tanto de escritorio como en Internet.

Discreto y anónimo, ¿se está convirtiendo la opción autodidacta Python en una alternativa profesional para los próximos años?