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No sólo niveles de ingresos o la compra de televisores plasma o blackberry definen a la clase media chilena actual, sino también el acceso al crédito y su capacidad de endeudamiento.

Si sus ingresos familiares mensuales promedio fluctúan entre $ 350.000 y $ 1.500.000 podría pensar que responder a las características del actual perfil de la clase media chilena.

Ya que según lo indica el Director del Programa Social de Libertad y Desarrollo y economista, Rodrigo Castro, sería parte de los segmentos C2, C3 y un sector del D que la publicidad ha determinado como “clase media”.

Pese a que este término no está medido estadísticamente en la Encuesta Casen de Trabajos e Ingresos 2006, podría entenderse como la población comprendida entre los deciles IV, V, VI y VII cuyas rentas fluctúan entre $ 166.514 y $ 244.142 según el académico investigador del Departamento de Economía de la Universidad de Chile, Javier Nuñez,

Sin embargo, al ver las cifras entregadas por Castro este grupo sería mucho más amplio en términos comerciales. “Hay una definición realizada por las agencias de publicidad, que asesoran a empresas de retail o áreas financieras, que determina a sus grupos de consumidores por estratos socioeconómicos en ABC1, C2, C3, D y E”, indica Castro.

Agrega que según esta lógica, existe una cierta definición de clase media que representaría al 73% de la población aproximadamente, “lo que significaría casi ¾ de los chilenos que se podrían considerar dentro de la definición de este grupo socioeconómico”, según Castro.

Pero no sólo los niveles de ingreso definen a la clase media, sino también el grado educacional de los jefes de hogar.

EL NORTE: LA “UNIVERSIDAD”

“La mayoría de los jefes de hogar tienen educación media completa y un porcentaje importante una formación técnica o profesional”, indica Castro.

Pero además se trata de familias que realizan una fuerte inversión en la educación de sus hijos, ya sea en institutos profesionales, centros de educación técnica o universidades tradicionales o privadas.

“Y es bien elocuente este dato porque hay una apuesta a la inversión en capital humano, ya que es lo que entrega mayores oportunidades de empleo en el futuro para los hijos”, indica el economista.

Añade que la existencia de un crédito universitario -con aval del estado- para financiar carreras en universidades privadas e institutos de formación técnica ha motivado el mayor ingreso de jóvenes a la educación.

Sin embargo, este financiamiento no es completo, lo que significa que las familias deben realizar una constante inversión en el pago diferencial del costo de la carrera.

“Si la carrera tiene un valor de $ 280.000 mensual y el crédito cubre $ 150.000 el resto lo financia la familia y es un esfuerzo significativo para ellos. Si este grupo tiene una renta de $ 800.000 está destinando una parte importante de sus ingresos a la educación de sus hijos”, indica Castro.

ENTRE EL PLASMA Y EL BLACKBERRY

Otra característica de la clase media chilena actual es el acceso a bienes para el hogar como computadores, internet, automóviles y tipos de viviendas según valores y sectores.

“Los hábitos de consumo que definen a este grupo están asociados al esparcimiento, ya que en los últimos 10 a 15 años un sector de la sociedad está destinando la mayor parte de sus ingresos al transporte y comunicaciones, tal como lo indica la última encuesta de presupuesto familiar del INE”, según el experto de Libertad y Desarrollo.

Hoy los televisores plasma, el acceso a computadores no sólo de escritorio sino también notebooks o la penetración de celulares más sofisticados como blackberry, en sectores C2 y cierta área del C3, son ejemplos de las inversiones en calidad de vida y avances tecnológicos que está realizando este grupo a juicio de Castro.

Otro ejemplo lo da un análisis de Mediatica; invetigación aplicada, llamado “A la Conquista de la Clase Media”, el cual señala que en el año 2004 sólo un 14,1% de los chilenos tenía cámaras digitales y de ellos el 80% era ABC1.

El 2006, el mercado de las cámaras digitales creció un 61% gracias a las bajas de precios y facilidades de pago señala el estudio.

El mismo análisis agrega que 1.829.939 chilenos salieron al extranjero el 2000 mientras que 3.005.273 lo hicieron el 2006, presentando una variación 64,2% según datos del Sernatur.

Así también un 69% del grupo socioeconómico C2 cuenta con cable a lo cual se suma un 42% del segmento C3, mientras que un 46% del C2 ha contratado un plan de banda ancha a lo que se debe agregar un 43% del C3 (Según datos de Subjetiva-VTR, 2007).

EL SUEÑO DE LA CASA PROPIA: DÓNDE VIVEN

Santiago Centro ha liderado la demanda de preferencias habitacionales en los segmentos socioeconómicos C2 y C3, según las cifras del Pabellón de la Construcción registradas desde 1999 al 2007.

Pero también entre las comunas con mayor demanda se encuentran La Florida, Maipú, Puente Alto, Ñuñoa, Quilicura, Providencia, San Miguel, Macul y San Bernardo.

A estos datos se suma el análisis hecho por el Laboratorio Urbano del Instituto de Geografía UC que revela que el año 1992 sólo en las siguientes comunas la población superaba los 12 años de estudios técnicos o universitarios.

Estas eran Vitacura, Las Condes, Providencia, La Reina, Ñuñoa, parte de Santiago Centro, de Macul y San Miguel.

El 2002 se amplió a Colina, Lo Barnechea y un porcentaje más grande de Santiago Centro, Estación Central, Maipú, San Bernardo, La Florida, Peñalolén y Macul.

CON LAS DEUDAS “HASTA EL CUELLO”

Del mismo modo que la actual clase media se define por sus niveles de ingresos y bienes adquiridos en los últimos años, se determina también por sus grados de endeudamiento.

“Ser de clase media está relacionado directamente con la capacidad de crédito”, según indica Rodrigo Castro de Libertad y Desarrollo, ya que la adquisición de bienes y servicios de este grupo está asociado al retail y a las respectivas tarjeras de crédito no bancarias.

Ellas han penetrado muy fuerte y ese es el mecanismo que permite suavizar el consumo, “si no tienes el ingreso para comprar un plasma el crédito permite pagarlo a plazo, lo cual da las facilidades para acceder a una serie de bienes que antes no se podían comprar”, indica el economista.

La capacidad de crédito es una característica de la clase media, ya que aproximadamente un 60% de los ingresos de estos hogares en promedio se destinan a pagar gastos financieros de acuerdo al último informe de estabilidad financiera del Banco Central.

“Los niveles de deuda en promedio son de $ 3.000.000 por familia, ya que hoy el ingreso promedio mensual es de $ 480.000 aproximadamente”, según cuenta el experto de Libertad y Desarrollo.

Por ello, una de las diferencias que puede tener una persona de la clase media cuyo sueldo es de $ 400.000 con otra que gana $ 1.000.000 es justamente su capacidad de endeudamiento.

“Porque las empresas de retail hacen un análisis de riesgos y no otorgarán la misma cantidad de dinero a personas con distintas rentas. No se presta lo mismo a una persona que tiene un ingreso de $ 300.000 -con contrato sin duda- versus una familia con ingresos mensuales promedio por sobre $ 1.000.000”, según Castro.

Gisela López Alfaro