El aparato hispano-alemán cuenta con seis sensores que detectan sustancias características de determinadas cepas.

Un equipo de investigadores alemanes y españoles desarrolló una “lengua electrónica” que no sólo identifica la cepa sino incluso la edad de un vino, según informaron a la revista especializada en química “The Analyst” en su edición online.

El aparato mide entre otras cosas el contenido de acidez, azúcar y alcohol. Con estos parámetros, puede establecerse el año de cosecha y el tipo de cepa.

La “lengua electrónica” permitirá a la industria vitivinícola realizar un control de calidad rápido. De esta forma, las pruebas ya no deberán ser enviadas a los laboratorios, afirmaron Cecilia Jiménez-Jorquera del Centro Nacional de Microelectrónica de Barcelona y sus colegas de la Universidad de Aquisgrán y el Centro de Investigaciones de Jülich.

Además, el descubrimiento podría contribuir a detectar engaños en cuanto al año de cosecha y las cepas. El aparato, de fácil transporte, podría ser fabricado a bajo costo.