• El proyecto fue cofinanciado por el Ministerio de Agricultura y ejecutado por la U. de Concepción.
  • El año pasado dos ejemplares nacidos en Valdivia murieron a las pocas horas.

Como “Victoria” fue bautizada una ternera que nació en Chillán gracias a técnicas de clonación y que ya lleva cinco días de vida.

El nacimiento, que ocurrió el jueves de la semana pasada, es parte de la iniciativa “Conservación de Genofondos de Especies Animales Silvestres Nativas y Endémicas en Peligro de Extinción”, que comenzó en 2005.

Su objetivo es -mediante herramientas biotecnológicas como la crioconservación, el desarrollo de líneas celulares y la transferencia nuclear somática o clonación- establecer un banco de recursos genéticos de animales chilenos amenazados como el huemul, el gato güiña o el zorro chilote. Esta iniciativa finalizará en el primer trimestre del próximo año

El  proyecto es cofinanciado por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), y ejecutado por un grupo de investigadores de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Concepción.

El método de clonación

El método de reproducción, y que se denomina Hand Made Cloning (HMC), consistió en eliminar el núcleo de un óvulo de vaca y sustituirlo por un núcleo de célula de vaca wagyú para implantarlo en una tercera vaca que sirvió como “vientre de alquiler”.

Esta técnica es poco conocida a nivel mundial, pero ha resultado más efectiva por su alto porcentaje de éxito. Además, su aplicación es más barata, porque no requiere de equipos micromanipuladores que son costosos y sofisticados, lo que hace posible su utilización en cualquier laboratorio, incluso con pocos recursos.

En Chillán, los investigadores lograron preñar dos vacas y, para evitar riesgos, decidieron que los terneros nacerían por cesárea. La otra cría, llamada  “Lola”, nació el miércoles, pero murió pocos minutos después de nacida.

Universidad Austral, la pionera

Un equipo de la Universidad Austral de Chile (UACh) fue el primero en repetir en nuestro país la experiencia de la oveja Dolly: el año pasado clonaron a dos ejemplares bovinos, que lamentablemente murieron al cabo de un par de horas.

“Para lograr la transferencia nuclear y llegar a generar un embrión clonado, previamente se debió obtener las células de la piel de la oreja de una vaca adulta, las que debieron ser manipuladas in vitro y transferidas al útero de otra vaca que sirve como madre nodriza”, señaló en 2007 al diario La Nación Mario Martínez, veterinario de la UACh.