El filósofo definió sus principales metas y opinó sobre diversos temas tecnológicos.

Hace exactamente una semana, el entonces secretario ejecutivo de Estrategia Digital del Gobierno, Patricio Gutiérrez supo que no seguiría en su cargo, después de cinco meses y medio de gestión en el organismo dedicado a las Tecnologías de la Información (TIC).

Su sucesor es Ernesto Evans, quien se define como un “filósofo informático” (cursó ambas carreras), tuvo pocos días para adaptarse a su nuevo cargo que asumió oficialmente el pasado lunes. Todo pasó muy rápido.

En su oficina de calle Agustinas, que aún no cuenta con computador, este admirador de los pensadores españoles recibió a Cooperativa.cl para charlar sobre el nuevo desafío que enfrenta y varios temas relevantes en el ámbito tecnológico.

-¿Por qué cree que se produjo el cambio de mando en Estrategia Digital?
-Se produjo por un tema de énfasis. Lo que se buscaba era hacer más visible un conjunto de iniciativas y proyectos, que se espera tengan mucho impacto. Además, para poder conovcar más a los actores del mundo público y privado.

-¿Eso no se estaba dando hasta ahora?
-Yo creo que sí, pero lo que ocurre es que buscaron un perfil de persona que pudiera articular un poco más. Es probable que sea un cambio político. No hay una mala evaluación de lo que se estaba haciendo, sólo un cambio de énfasis (…) Tenemos un andamiaje institucional donde las personas somos transitorias en una estrategia permanente.

-¿Cuáles son sus metas?
-Tenemos una meta de conectividad, de llegar a dos millones de conexiones de banda ancha para el 2010. Además, deberíamos echar a andar la plataforma de interoperabilidad de los servicios públicos para tener una “ventanilla única”.

-¿Alguna otra?
-Creo que los portales de los servicios públicos deberían avanzar a una mayor estandarización y calidad en la entrega de información a los usuarios. Me parece que los sitios son pobres. Hay que darle mayor profundidad al Decreto 100 y que la Guía Web sea más imperativa.

Temas Tecnologicos

-Entrando en otras materias, ¿qué le parece el proyecto de neutralidad de la red?
-El principio de la neutralidad es bienvenido. Es un muy buen deseo, pero yo creo que los proveedores de acceso a internet tienen la obligación de administrar la web de manera que todos tengamos un flujo como corresponde. El proyecto de ley me parece adecuado.

-¿Está a favor de bloquear el tráfico de ciertos contenidos en la red?
-Si es que no hay más disponibilidad de ancho de banda, el tráfico debe ser administrado, no bloqueado. Yo creo que la neutralidad de la red ni quita ni pone para la Estrategia Digital. Si tú me preguntas, para mí no tiene ninguna importancia. Si pueden sacar el proyecto de ley, bien. Pero no creo que sea relevante. Es absolutamente irrelevante.

-Otro tema relevante es el proyecto de ley de propiedad intelectual, ¿qué opina al respecto?
-Me parece legítimo que los artistas defiendan sus intereses. Que se cobre por la difusión de contenidos. Lo que me preocupa y no me parece lógico es establecer una tarifa a los proveedores de internet, sin saber bien cuál es el uso que se está haciendo de las obras.

“Si se hacen peticiones desmedidas, el proyecto no va a avanzar y, a mi juicio, van a salir perjudicados los usuarios porque el costo de internet se va a encarecer y vamos a tener que pagar una propiedad intelectual que yo no sé a quién le pertenece. ¿Cuántas canciones son de artistas chilenos? Sincerémonos y abramos la negociación”, añadió el secretario.

-Para usted la elección de la norma de la televisión digital, ¿es fundamental?
-No, para mí es un tema que no es relevante, para nada. En unos años, la penetración de la televisión de pago puede ser del 60 ó 70 por ciento. Entonces, cuando venga el “apagón analógico”, la mayoría va a tener 500 canales para elegir en el cable.

-Por último, ¿le parece importante utilizar software libre en el Estado?
-No, porque hay que ser pragmáticos y evaluar el costo-beneficio. Reconozco que una vez tuve una mala experiencia con el software libre, pero hay que ver estas cosas con una dimensión súper concreta. Si vamos a avanzar como Estado hacia el código libre, hagamos un plan y no caigamos en un “Transantiago tecnológico.