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Los hackers activistas ya habían lanzado en las ultimas horas ataques contra otras compañías que consideran hostiles a WikiLeaks, como Visa, MasterCard o PayPal.

Activistas informáticos del grupo Anonymous fracasaron este jueves en un ataque contra el gigante estadounidense de ventas por internet Amazon.

Los conocidos como hacktivists (hackers activistas) ya habían lanzado en las ultimas horas ataques contra otras compañías que consideran hostiles a WikiLeaks, como Visa, MasterCard o PayPal.

Estas habían privado al sitio de filtraciones de sus servicios financieros, destinados principalmente a obtener fondos, después de que la semana pasada empezara a publicar archivos confidenciales de la diplomacia estadounidense.

Amazon se convirtió en objetivo de Anonymous al dejar de albergar en una de sus subsidiarias a WikiLeaks con el argumento de que la página había violado su reglamento.

El grupo había anunciado que llevaría a cabo el ataque contra Amazon a las 16:00 GMT, en el marco de lo que han denominado “Operación Venganza”.

Pero la compañía señaló a través de su cuenta de la red social Twitter que estaba “totalmente operacional a pesar de los ataques”, que sólo habían conseguido “ralentizar el sitio durante breves períodos”.

Ataques ilegales

El programa con el que están lanzando los llamados ataques de negación de servicio (DDoS, por sus siglas en inglés) –conocido como LOIC (Low Orbit Ion Cannon, en inglés)- ha sido descargado por usuarios de internet más 31.000 veces.

Este tipo de ataques, que inundan ciertas páginas de peticiones de información hasta que los servidores se colapsan, son ilegales en varios países.

En el marco de la “Operación Venganza” los hacktivistas atacaron el miércoles a Visa y Mastercard, cuyos sitios de internet se colapsaron.

Por su parte, PayPal, que en las últimas horas también había sido objetivo de los ataques, anunció que reactivó la cuenta de WikiLeaks, desbloqueando sus fondos, aunque le impuso restricciones que le impiden aceptar nuevos donativos.

Después de que Anonymous empezara la ola de ataques, el grupo fue blanco de sanciones en las redes sociales Twitter y Facebook.

Twitter suspendió varias cuentas que utilizaba para dirigir los ciberataques y Facebook eliminó una página de la “Operación Venganza”.

“Presiones”

Uno de los miembros de Anonymous llamado Coldblood le dijo a la BBC que no entiende cómo compañías como Visa o MasterCard han decidido que WikiLeaks es ilegal.

“Creemos que han cedido a las presiones del gobierno. Dicen que WikiLeaks rompió sus condiciones de uso pero al mismo tiempo aceptan pagos de grupos como el Ku Klux Klan”.

Coldblood aseguró que no ha participado en los últimos ataques DDoS pero explicó las razones de quienes sí lo hicieron.

“Todo el mundo sabe que (los ataques) son ilegales pero sienten que es una causa justa y que el resultado justifica el riesgo”, dijo.

Aseguró que “este tipo de ataques son tan sólo una táctica en la lucha para que la información que está siendo distribuida por WikiLeaks siga estando disponible”.