Un transplante de sangre muy inusual parece haber curado a un estadounidense que padecía de una infección con el virus del sida, que vivía en Berlín, pero los médicos afirman que el método no es muy práctico para su uso general.

El hombre que tiene unos 40 años, tuvo un transplante de células madre en el 2007 a fin de tratarle la leucemía. Su donante no sólo era compatible sinó también tenía el gene mutante que confiere la resistencia natural al VIH.

Ahora, tres años después, el paciente no sólo no tiene señales de leucemia, sino que tampoco la infección del VIH, informó una revista Blood.

Sin embargo, el doctor Michael Saag, presidente de la Asociación de Medicina VIH, dijo que si bien era cierto que el método había dado resultados en el paciente, era demasiado riesgoso para que se una terapia en este tipo de casos.

Los transplantes de médula ósea, o comúnmente llamados células madre sanguíneas, se realizan para tratar el cáncer, y sus consecuencias en gente sana no se conoce. Implica la destrucción del sistema inmunológico natural de las personas con drogas potentes y radiación, a continuación se les reemplaza con células de un donante para crecer un nuevo sistema inmunológico. La tasa de mortalidad por el procedimiento o sus complicaciones pueden ser de un 5% o más, dijo Saag.

“No se puede aplicar este procedimiento en particular a personas sanas porque el riesgo es demasiado alto”, especialmente si hay drogas que pueden mantener el VIH bajo control en muchos casos, indicó. A menos que alguien con VIH también tenga cáncer, no se tomaría en cuenta un transplante, agregó.

Cuando se presentó el caso del hombre de Berlín hace dos años, el doctor Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergia y Males Infecciosos, dijo que el procedimiento era demasiado caro y riesgoso para que sea una cura práctica, pero que podría dar más luces para usar la terapia genética u otros métodos para lograr el mismo resultado.

Fuente: www.yahoo.es