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Siguen las reestructuraciones internas en Canal 13 luego de la venta de la red privada, donde un nuevo proceso de despidos afecta a los trabajadores.

Ante esta situación, el sindicato acaba de difundir una declaración pública donde repudian las desvinculaciones masivas y se manifiesta:

Su rechazo a que se castigue nuevamente a los trabajadores por la crisis de liderazgos, plasmada en años de desaciertos y políticas erráticas de nivel superior: No queremos despidos, pero si los hay, que sea para los responsables de la crisis que aún gestionan desde cargos ejecutivos, importantes áreas del Canal.

Despedir antes que nada nos parece extemporáneo e impropio de una nueva empresa. En efecto, se recurre de entrada a una receta no sólo sobreutilizada por el dueño anterior, la Iglesia Católica, sino que además se hace sin probar siquiera una nueva parrilla programática, sin cerrar un nuevo ciclo productivo que de cuenta de las capacidades y el aporte de los nuevos dueños a lo que debiera ser la reconstrucción de Canal 13.

Los despidos profundizan el proceso involutivo de los últimos 12 años y despotencian una vez más las capacidades productivas de Canal 13, impactando de lleno en su principal capital: las personas.

El problema de Canal 13 está en su programación, no en sus trabajadores. Quien pretenda seriamente conducir a Canal 13 de vuelta a los primeros lugares, debe demostrar su capacidad de producir contenidos de calidad, lo que pasa por repotenciar a su personal e incluso aumentarlo, antes que seguir en la senda del desmantelamiento.

En términos drásticos, el sindicato denuncia despilfarros en la administración de los recursos del canal por pagos a empresas externas por servicios innecesarios.

“Porque fuimos una voz que responsablemente se levantó en defensa de los intereses superiores del Canal, no aceptamos que los causantes de la crisis permanezcan usufructuando de altos cargos”, se asegura en la declaración.

“Mientras los despidos afectan a trabajadores sin responsabilidad alguna en los pésimos manejos que hicieron en el Canal, incluso en algunos casos en el límite de la ética y de la ley”, agrega.