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Si el Cura perdio la Fe ...

Justo a las 20 horas del miércoles, la desesperación se apoderó de la iglesia Sagrada Familia de Lo Barnechea. A esa hora, como consecuencia de una profunda depresión debido a un cáncer a la piel que lo aqueja desde hace unos años y a una serie de rumores sobre una posible denuncia en su contra, el sacerdote diocesano Luis Eugenio Silva (70) -conocido ampliamente por la ciudadanía por sus comentarios religiosos en televisión- optó por atentar contra su vida.

Esta decisión fue tan profunda, que, según se informó a este diario, dejó varias cartas despidiéndose de sus seres más queridos y de su comunidad parroquial, cuyos contenidos se mantienen en estricta reserva. La alerta para los funcionarios de la iglesia fue un fuerte olor a gas. De ahí en adelante el manejo de la situación fue complejo, con improvisadas medidas de primeros auxilios para controlar las heridas de manos y cuello, unido a la identificación de las pastillas que había ingerido, en espera de la ambulancia que lo trasladó de urgencia hasta la Clínica Alemana.

En el Arzobispado de Santiago, la primera llamada la recibió el secretario de monseñor Ricardo Ezzati, José Antonio Varas, y luego el vicario de la Zona Cordillera, Fernando Vives. Ambos se trasladaron de inmediato hasta la clínica y en todo minuto mantuvieron informado a un consternado arzobispo.

La noche fue de extrema tensión, ante el temor al peor de los desenlaces. No obstante, el estado de salud del sacerdote evolucionó positivamente en las horas siguientes.

A las 10:30 horas de ayer, en reserva, llegó a verlo a la Unidad de Cuidados Intensivos de la Clínica Alemana el obispo auxiliar de Santiago, Cristián Contreras.

Silva estaba consciente y no ocultó su pesar por la decisión que había tomado. En los pocos minutos que ambos pudieron intercambiar algunas palabras -porque además después del mediodía el presbítero fue trasladado a la Clínica de la U. Católica de San Carlos de Apoquindo-, alcanzó a decirle: “Cualquier cosa que se hable de mí es una infamia”, en referencia a los rumores que lo ligan a situaciones de connotación sexual.

Justamente sobre esos rumores venía conversando con el arzobispo Ezzati desde hace un mes y medio. E, incluso, el mismo miércoles 11 ambos tenían agendada una reunión, a la que el sacerdote no llegó.

Visiblemente afectado, monseñor Contreras, al informar a la prensa de la situación, sostuvo que el presbítero, aparte del cáncer que lo aqueja, pasaba por una “angustiosa situación personal”, y que el hecho “se produce en momentos en que el Arzobispado de Santiago había dado inicio a un proceso de acompañamiento y consulta al padre Luis Eugenio Silva respecto de las circunstancias que está viviendo”, desde hace aproximadamente un mes y medio.

No obstante, el obispo fue categórico en afirmar que “el Arzobispado no ha recibido denuncia alguna” en contra del sacerdote. Pero admitió que los rumores “pueden ser parte del cuadro que le ha afectado” y que por eso se está en un proceso de acompañamiento.

Luis Eugenio Silva -quien lleva más de 40 años de sacerdocio y fue secretario privado del cardenal Raúl Silva Henríquez- es además profesor de la Universidad Católica, donde, según alumnos de Periodismo, se refirió justamente anteayer, en medio de la clase de ética, a la muerte.

Fuente:  emol.com