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El mercado de tabletas pequeñas es un segmento en el que toda la industria de tecnología está deseosa de participar. Por eso, desde que Microsoft anunció que Windows 8.1 sería más amigable con ese formato, algunos fabricantes están comenzando a hacer su parte, y presentaron sus primeros modelos en IFA 2013.

La promesa es grande: la conveniencia de una tableta pequeña con el poder y las posibilidades de uso y administración de un dispositivo con Windows 8. No tienen el mejor procesador del mercado –no lo necesitan y un procesador poderoso mengua la duración de la batería–, y tampoco es que puedan hacer lo mismo que un laptop; pero como una segunda pantalla o un pequeño computador de respaldo podrían ser una solución que no se debe perder de vista.

En términos generales, Windows 8.1 es usable en este formato. El modo retrato (vertical) está muy bien logrado, y la interfaz táctil y el hecho de que sea un solo botón hace que la navegación sea fácil y se haga por medio de gestos. El modo escritorio, sin embargo, es un poco más complejo. Dado que fue pensado para mouse, la pantalla táctil no funciona muy bien. Sin embargo, para una ‘emergencia’, seguro hará la tarea.

Además, tienen opciones de conectividad inéditas para este formato. Además de los usuales Wi-Fi, Bluetooth y microSD, estas tabletas tienen la misma conectividad USB con la que cuentan todos los PC con Windows.

Las tabletas

Toshiba y Acer fueron los fabricantes que se echaron al agua. La firma japonesa presentó la Encore, un dispositivo de 8 pulgadas que cuenta con un procesador Intel Atom, pantalla de 1280 por 800 píxeles y 188 ppp, hasta 64 GB de almacenamiento y 2 GB de RAM.

Por fuera, es un dispositivo que, aunque está bien construido, no tiene nada que no hayamos visto antes. No es tan liviana como otras tabletas del segmento, pero tampoco es incómoda de llevar. Su pantalla está bien, pero no es una maravilla. Le falta brillo y saturación, una decisión quizás tomada por Toshiba para poder tener una mayor duración de la batería.

Sus botones están bien, no se sienten demasiado sólidos pero no están mal. El agarre del prototipo que probamos es un poco incómodo, debido a que era demasiado grueso para ser de 8 pulgadas: la versión final tendrá 10,79 mm y 479 gr. En comparación, el iPad mini tiene 7,2 mm, y el LG G Tab 8.3 es de 8,3 mm. La tableta estará disponible para final de año.

Acer ya había presentado su Iconia W3. Tiene especificaciones similares a la Encore, pero 8,1 pulgadas en la pantalla. Como la japonesa, lo primero que impresiona es que es bastante gruesa. Sus 10.2 mm y sus 499 gr hacen que sea bastante pesada para su tamaño, lo que le va a quitar puntos para algunos consumidores.

Su pantalla, además, podría ser mucho mejor. Es especialmente opaca y falta de color. No es para nada atractiva, en incluso comparándola con la del Encore –que tampoco es nada del otro mundo– es muy desabrida. Su construcción en plástico no está mal, pero en la unidad que probamos el botón de Windows estaba un poco fuera de lugar. Esperemos que sea un defecto de esa unidad y no de toda la serie.

No son productos malos, que nadie debería comprar. Son productos para ciertos nichos, que podrían sacrificar portabilidad y comodidad por la conveniencia de tener Windows 8 en el bolso todo el tiempo. Sin embargo, ninguna de estas tabletas va a sacar a este formato de ese nicho y ponerlo a competir con iOS y Android. Esa tarea sigue pendiente.

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